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Fuente: OK Diario y La Razón: 30 de diciembre de 2016

Manuela Carmena convocó el pasado jueves un pleno con 24 horas de antelación, para debatir las modificaciones de las ordenanzas municipales de 2017, con el fin de modificar las Ordenanzas Fiscales, lo que se traduce en subir impuestos.

Y así ha sido. Mientras el PSOE dice que no apoya los presupuestos, luego da apoyo a Ahora Madrid para que salgan adelante las ordenanzas, que son las que de verdad tienen incidencia en el día a día.

La alcaldesa madrileña quiere aprobar hasta 12 modificaciones de las ordenanzas, como el del impuesto de Bienes Inmuebles, que se pretende incrementar en casi 90 millones, o el impuesto de Plusvalías, que podría aumentar en unos 100 millones. El PSOE se negó de lleno a aprobar los Presupuestos propuestos por Ahora Madrid tras rechazar el Ministerio de Hacienda la propuesta de Carmena dado que suponía una ruptura del techo de gasto próxima a los 700 millones de euros. Unos presupuestos que, de ser ratificados, abrirían la guerra entre el Ministerio de Hacienda y el Ayuntamiento de Madrid. Una guerra, que podría acarrear sanciones para el consistorio madrileño.

Si se aprobaran estos Presupuestos, se deduciría un incremento tributario de unos 250 millones de euros que se dividirían en: subida del IBI de 89 millones, incremento del impuesto de Plusvalías en 91 millones, también subida en la tasa de basuras para los comercios en 38 millones, se eleva el impuesto de circulación en 3 millones, y se crearía una tasa a los cajeros con la que esperan recaudar casi 1 millón de euros.

Entre las principales novedades destacan los parquímetros madrileños, que reducirán, a partir del uno de junio, el tiempo mínimo de estacionamiento, de veinte a cinco minutos. Así, la fracción de cinco minutos variará entre los cinco céntimos que costará en las plazas azules, hasta los quince céntimos en las plazas verdes.

Siguiendo en el ámbito automovilístico, el consistorio madrileño ha aprobado la modificación de los recargos y reducciones por tecnología del vehículo. Así, se establecen recargos del 25% a aquellos coches más contaminantes.

También hay 'sablazo' a la banca, aunque a la larga terminará repercutiendo, como siempre, en el cliente. A partir del próximo uno de enero, se establecerá una tasa por el uso de cajeros automáticos que se encuentran en 'línea de fachada', es decir, aquellos en los que no hace falta entrar en la sucursal.

>La tasa sobre el vado se establecerá en función de distintas variables de ocupación e intensidad de uso, con lo que ya no habrá 'tarifa plana'. Mientras que, por otro lado, el consistorio ha aumentado hasta el máximo legal las cuotas correspondientes a los dos últimos tramos de turismos y a los dos últimos tramos de otros vehículos, como las motocicletas.

Tanto PP como Ciudadanos se opusieron frontalmente al proyecto y votaron en contra de las ordenanzas en el pleno extraordinario celebrado ayer por la tarde. Los populares, por considerar la tasa de cajeros "ideológica e injusta", y la subida del impuesto de vehículos "un nuevo sablazo", indicó el portavoz adjunto del PP íñigo Henríquez de Luna. Desde Ciudadanos, su portavoz Begoña Villacís protestó por el "rodillo de Ahora Madrid y PSOE" que votó "en contra de bajar el IBI o de hacer rebajas a las familias monoparentales". En el resumen del edil de C's Miguel ángel Redondo, "se recaudarán 1.500 euros por madrileño, 70 más que el último año".

2.200 millones de euros subirá la recaudación por SER: los vehículos menos contaminantes pagarán un 50 por ciento menos, y los que más contaminan, tendrán recargos del 25 por ciento. Además, la estancia mínima será de 5 minutos -hasta ahora era de 20- y costará entre 5 y 15 céntimos. El impuesto de Circulación sube a su tope legal para los vehículos con más caballos. Se recaudará por ello 2,4 millones de euros más. La subia afectará, según C's, a un 9 por ciento de los vehículos, pero para Henríquez de Luna éstos no serán "ni maseratis ni porches, que son cuatro, sino vehículos de familias numerosas, o modelos antiguos, con más caballos pero menos potencia, como el Ford Mondeo".

El IBI bajará, gracias a una revisión parcial del catastro, en 22 barrios. Pero la rebaja, denunció Ciudadanos, no llegará a otros 75. Las bonificaciones por utilización de energía solar pasan del 40 al 50 por ciento. El Gobierno local reconoce un incremento de la recaudación de 89,1 millones de euros por IBI, que el PP eleva a 100 millones. El PP pidió también que se tocara la ordenanza de plusvaía para incluir una bonificación del 90 por ciento en las transmisiones mortis causa de padres a hijos. No lo aceptaron.

Las ordenanzas también recogen un nuevo índice fiscal de calles, en que "algunas suben y otras bajan" de categoría, en explicacíon del edil de Hacienda. El impacto recaudatorio es muy bajo, 219.000 euros más, pero sí lo notarán quienes tengan negocios en calles que se encarezcan o quiera instalar terrazas o andamios en ellas. Sánchez Mato se defiende: el criterio ha sido el de "la Direccón General del Catastro", es decir, ironizó, "Cristóbal Montoro, que como sabemos es un peligroso socialdemócrata".

La nueva tasa a los cajeros que estén en la línea de calle, que al PP le parece "ideológica", apenas recaudará 750.000 euros, y los populares se temen que termine repercutiendo en los clientes de los bancos.

En cuanto a la tasa de vados, el Gobierno municipal defiende que bajará un 16 por ciento, y se recaudarán por ella tres millones de euros menos. Serán más bajos los recibos, dijo Sánchez Mato, en Usera o Latina, y subirán en Barajas o la plaza de Santa Bárbara.

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