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Fuente: ABC - 29 de enero de 2014



El líder socialista externalizó una treintena de prestaciones públicas en su época como regidor

Tomás Gómez se ha levantado en armas contra la externalización sanitaria. Públicamente se ha declarado enemigo de las políticas de la Comunidad de Madrid, donde ha llegado a afirmar que su misión es frenar "la hemorragia privatizadora" del Ejecutivo autonómico. Pero el líder de los socialistas madrileños tiene un pasado como alcalde de Parla, donde impulsó un política privatizadora a gran escala.

Y es que Gómez lo externalizó todo en su etapa como regidor. El pago de impuestos y tasas, la gestión de las instalaciones deportivas, la limpieza de las calles, el mantenimiento de los jardines, la atención a mayores, las escuelas municipales de música, teatro, danza y pintura... Hasta el servicio de acomodadores de los teatros municipales y el servicio del control de palomas urbanas.

El secretario general del PSM manifestó ayer su creencia de que el Gobierno regional sólo "ha aplazado la batalla" de su plan de externalización de la sanidad porque "la privatización del sistema sanitario está en el ADN del PP". Por todo ello, redobló su llamamiento a blindar por ley la sanidad pública. A la vista está que el candidato socialista no predica con el ejemplo. En mayo de 2011, ABC ya detallaba su vertiente privatizadora durante su etapa como alcalde de Parla.

Entonces, tenía privatizados servicios municipales como, por ejemplo, los de recaudación, donde el pago de impuestos, tasas, multas y otras sanciones que cobra el Consistorio lo gestionan varias empresas, que se encargan por ejemplo de la recaudación voluntaria (Ibercaja) o de las sanciones (UTE FS Parla). También tenía externalizado los servicios de mantenimiento y limpieza, donde hay varias empresas que se encargan de limpiar las calles, colegios y edificios públicos y los autobuses municipales, así como de recoger papeles y cartones de la vía pública.

Además, hasta cuatro empresas (Alvac, Sufi, Dalmau, y Gestión y Ejecución de Obras) se repartían el mantenimiento y conservación de distintas zonas verdes de la ciudad, mientras que otra se encarga del Jardín Botánico y Museo del Bonsái. El sector privado también se encargaba de gestionar infraestructuras como la piscina de agua salada y los polideportivos Alfredo Di Stéfano y Las Américas, las piscinas de Laguna Park y Parla Este o la del polideportivo Javier Castillejo.

Además, el Gobierno de Tomás Gómez, ahora en manos de José María Fraile, ha dejado en manos de empresas la gestión de otros servicios como el cementerio municipal, el Centro de Protección de Animales o la atención telefónica y hasta la defensa jurídica del Consistorio, pese a que cuenta con personal para desempeñar esta labor.

Sanidad y Educación

El ahora líder de los socialistas madrileños tampoco dudó a la hora de privatizar servicios importantes en materia sanitaria o educativa. En este sentido, Gómez adjudicó el servicio municipal de ambulancias a una empresa (Ambulancias Móstoles SL), que llegó a denunciar públicamente que el ayuntamiento le debía casi 500.000 euros, razón por la cual el Gobierno local decidió rescindir el contrato y aprovechó para eliminar el servicio en 2009.

En Educación, Fraile ha privatizado la gestión de las Escuelas Municipales de Danza, Teatro, Música y Pintura. Ya antes había hecho lo propio con la escuela infantil Momo (Cooperativa Zona Norte Nido), a la que se suman las casas de niños de los colegios Campoamor y Séneca. La apertura de varios colegios en fin de semana también corre a cargo de otras tantas empresas, aunque el mejor exponente de la "afición" de Tomás Gómez por el sector privado es que él mismo firmó un convenio con la Comunidad de Madrid en 2006 para crear un colegio concertado en el nuevo barrio de Parla Este y se comprometió por escrito a que abriera para el curso 2007-2008.


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