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14 de junio de 2010



En medio de la polémica suscitada por el reproche del Tribunal de Cuentas a Zapatero y la noticia de tres ministros viajando a Bruselas en Falcon, el mismo día, en tres vuelos diferentes. La utilización partidista del Falcon por parte de dirigentes socialistas no tiene límites.

Hasta la fecha se habían dado casos de en los que miembros del Ejecutivo, como el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, se valían del desempeño de un cargo gubernamental para esgrimir razones de seguridad y acudir en avión militar a actos organizados por el PSOE.

Sin embargo, Leire Pajín traspasa las fronteras de lo ético. La secretaria de Organización del PSOE viajó en un Falcon 900 del Ejército del Aire sin ocupar ningún cargo dentro del Ejecutivo.. La presencia de Pajín en un vuelo oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores, con Miguel ángel Moratinos al frente, ha sido reconocida por el Ejecutivo en un respuesta parlamentaria que acaba de ser remitida al Partido Popular.

El partido Popular se intereso por el transporte utilizado por Moratinos para acudir el 30 de abril de 2009 a la firma del consorcio de la Casa del Mediterráneo en la ciudad de Alicante. Además, la diputada del PP María Teresa García Sena planteó al Ejecutivo "qué personas acompañaban al ministro en dicho desplazamiento" y si entre ellas se encontraba la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín. Asimismo, García Sena exige saber a través del escrito "en calidad de qué asistía Pajín a dicho acto" y "qué criterio utilizó el servicio de protocolo de su departamento para asignarle un lugar preferente".

La réplica del Gobierno a esta pregunta escrita del PP en el Congreso de los Diputados se ha hecho esperar y no ha llegado hasta un año después. En concreto, el Ejecutivo señala que el medio de transporte empleado en aquella ocasión por el departamento de Moratinos fue "un avión Falcon 900 de la Fuerza Aérea Española". Acto seguido, el Gobierno relaciona la amplia comitiva que acompañó al ministro, incluyendo en la misma a la número dos de Ferraz, cuya presencia en el vuelo oficial se justifica de un modo rocambolesco. Dice el Ejecutivo en la réplica que la dirigente socialista fue "invitada como impulsora de la institución Casa Mediterráneo en su mandato como secretaria de Estado de Cooperación Territorial". Pajín había dejado este puesto un año antes.

No obstante, sorprende la consideración de "impulsora" de la Casa del Mediterráneo que el Gobierno atribuye a Pajín, pues la firma del consorcio para su puesta en marcha -evento al que viajó el citado séquito- tardó casi dos años en gestarse desde que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, prometiera la creación de dicha institución en la campaña de los comicios electorales de 2007. Pese a disponer de una flota de 46 vehículos oficiales, la delegación de Exteriores recurrió a un Falcon para trasladarse a Alicante en plena precampaña de las elecciones europeas. Leire Pajín aprovechó este desplazamiento para reunirse con los suyos en su comunidad natal.

¿Considera Zapatero razonable derrochar en esta época de crisis el dinero de los contribuyentes en hacer uso de tres aviones diferentes para tres ministros que vuelan al mismo sitio el mismo día?".


La pregunta del diputado del PP Jaime García Legaz ha vuelto a poner en la picota el debate sobre los Falcon del Ejército del Aire y su uso por parte del Ejecutivo.

En estos tiempos en que se busca limitar cualquier gasto, la polémica ha alcanzado una nueva dimensión: el uso racional de estas aeronaves. Y es que no sólo usaron tres Falcon tres ministros para ir al mismo sitio el mismo día, sino que, los aviones despegaron con un máximo de media hora de diferencia cada uno desde la Base Aérea de Torrejón de Ardoz con destino Bruselas. El motivo por el que se vieron "obligados" a coger tres aviones es que el séquito que llevaba cada ministro hacía imposible que cupieran en un único Falcon.

El coste de una hora de vuelo de uno de estos aparatos es de unos 5.000 euros en combustible. El viaje entre Madrid y la capital belga supone unas dos horas y veinte minutos de vuelo, por lo que cada trayecto de un aparato son 13.200 euros. Así, ida y vuelta de esos tres aviones supuso un coste a las arcas del Estado de 79.200 euros.

Alegar motivos de seguridad para el uso de estos aviones no tiene ningún fundamento, dado que los Falcon 900 carecen de medidas de seguridad habituales en otros aviones de transporte del Ejército del Aire.


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