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Elena González-Moñux
Madrid, 17 de septiembre de 2012

Este lunes, día 17 de septiembre, llegábamos al mediodía con la sorprendente y triste noticia de la dimisión de Esperanza Aguirre, tanto de Presidenta de la Comunidad de Madrid, como de diputada regional. Después de casi nueve años al frente de la Comunidad nuestra entrañable y admirada Presidenta deja la primera fila política. Aunque nos parezca increíble, así es.

No quiero que pase este día tan largo, en el que todavía no he conseguido quitarme de la cabeza la desconsolada noticia, sin escribir unas líneas sobre mi Presidenta. Sin dejarme llevar por el corazón -por el cariño y admiración a una persona a la que ante todo le debo lealtad y respeto por su honradez política y nobleza como mujer y jefa- pero sí con cabeza, creo que lo que se merece Esperanza Aguirre, en estos momentos, es recordar y dejar constancia de las que creo son, a mi sencillo entender, las diez estrellas que han dejado constancia de su gran gestión económica, social y política, al frente de la Comunidad de Madrid. Tiempo habrá para escribir de otras muchas cosas...

Esta dimisión dejará sin duda un sentimiento de orfandad entre buena parte de nuestros afiliados y simpatizantes que no va a ser fácil de sustituir. Se nos va una seña de identidad del Partido Popular, y de miles de madrileños y madrileñas, una figura irrepetible y una de las referencias más rotundas del liberalismo español contemporáneo. Se va una gran mujer, honrada y eficaz que ha convertido a la Comunidad de Madrid en una de las regiones más prósperas y con futuro de toda Europa.

El proyecto de Eurovegas es la última aportación de Esperanza Aguirre a su larga lista de herencia política. En sus casi nueve años al frente de la comunidad madrileña, por no contar sus más de treinta años en el ruedo político, hacen que el saldo sea muy positivo dirigiendo nuestra comunidad. La educación, sanidad, comercio, medio ambiente..., son los grandes beneficiados de la gran gestión política de nuestra Presidenta. Para mí, y a bote pronto, estos serían los diez logros que, en un momento como éste, se me vienen de repente a la cabeza:

"Pico y Pala" era su expresión favorita, y como estoy segura de que nos echaría en cara el que nos parásemos en lamentaciones, no tenemos más remedio que mirar al futuro con la ilusión y la "esperanza" que ella misma nos ha transmitido durante años. Mañana será otro día y todos debemos aunar fuerzas para impulsar a la persona que ella ha querido que sea su sucesor, nuestro Vicepresidente Ignacio González, que, también a mi entender, es el relevo natural y la mejor opción para continuar con una labor en marcha. Nadie puede negar que es coautor del gran proyecto de Esperanza, por tanto, ¿quién puede negar que sea su sucesor natural, en un momento tan delicado como el que está atravesando nuestro país...? Ha configurado el actual equipo de gobierno y conoce como nadie los problemas y necesidades de nuestra comunidad.


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