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Madrid, 28 de junio de 2016

Barrios de Carabanchel, Puente y Villa de Vallecas, Usera y Villaverde, distritos donde ganó Ahora Madrid en las elecciones municipales de 2015, verán reducir su recibo del IBI a partir de 2017 hasta un 18%. Llegará a representar un 40% de bajada en 2021 respecto a la ponencia o tablas del valor catastral actual. Esta merma será posible gracias a la revisión parcial de los valores catastrales del suelo y las construcciones que va a llevar a cabo el Ayuntamiento de Madrid.

Un total de 370.981 inmuebles de uso residencial del sur de Madrid, dicho de otro modo, 1 de cada 4 recibos del IBI o el 26% del total, se verán beneficiados por la iniciativa.

El barrio de San Cristóbal de los ángeles (Villaverde) será el que note la bajada más acusada del impuesto, con un descenso de más de 26 euros en el recibo del año que viene (un 18%) respecto a 2016. Le seguirán otras 21 zonas urbanas: Comillas, Opañel, San Isidro, Vista Alegre, Puerta Bonita, Buenavista y Abrantes, en Carabanchel; Entrevías, San Diego, Palomeras Bajas, Palomeras Sureste, Portazgo y Numancia, en Puente de Vallecas; Orcasitas, Orcasur, San Fermín, Almendrales, Moscardó, Zofío y Pradolongo, en Usera, y en Villa de Vallecas, Santa Eugenia.

Para poner en marcha este ajuste, el Consistorio ha analizado la evolución de los valores catastrales a través de 14.000 muestras de transmisiones producidas en el último año y medio. Olvidando otros barrios de nuestra capital, donde al no existir transmisiones no han entrado en la estadística (Valverde, Begoña, Poblados A y B en nuestro Distrito).

Por su parte, Esperanza Aguirre ve un disparate que el Gobierno municipal que dirige la alcaldesa, Manuela Carmena, haya realizado esta propuesta "a una semana de las elecciones".

"El Partido Popular está a favor de la bajada del IBI. Lo apoyamos porque el PSOE lo llevaba en su programa y se ha bajado a todos los vecinos de Madrid pero también se ha querido compensar esa bajada, con la subida a todos los grandes generadores de empleo", ha señalado Aguirre.

Además, ha tildado de impresentable la propuesta. "No es casualidad que en el distrito de Carabanchel si propongan bajar el IBI y en La Latina que es colindante, no", así como en el barrio de San Cristóbal que es dónde han obtenido más votos.

Esperanza Aguirre ha subrayado que es más lamentable que Ahora Madrid haya anunciado la bajada del impuesto en la misma semana de las elecciones, "el acuerdo con el catastro se tenía desde el 17 de marzo y Sánchez Mato lo ha tenido guardado en el cajón hasta ahora para conseguir votos".

Hay que recordar, que el gobierno municipal de Manuela Carmena (Ahora Madrid) aprobó el pasado diciembre, con el respaldo del Partido Socialista y el voto en contra del Partido Popular y Ciudadanos, un presupuesto para 2016 que disparó el gasto social (de 516 a 640 millones) y en inversiones (de 220 a 364 millones), al tiempo que rebajaba el Impuesto sobre Bienes Inmuebles para la gran mayoría de contribuyentes. Todo ello, manteniendo los pagos previstos de la deuda heredada de Partido Popular (que gobernó entre 1991 y 2015); este año estaba previsto abonar 558 millones (amortización más intereses), pero serán más, según ha anunciado esta mañana Sanchez Mato, ante la imposibilidad de destinar a inversiones sostenibles el monto previsto (casi 300 millones) del superávit presupuestario de 2015 (atribuible a la gestión de la anterior alcaldesa, Ana Botella, del PP).

Los ingresos municipales provienen en su mayoría de impuestos y tasas, y de las transferencias del Estado dentro de los mecanismos de financiación local. Los ingresos tributarios crecieron un 4%, fundamentalmente por el incremento en la recaudación del IBI (que supone uno de cada tres euros del total de ingresos municipales) pese a la bajada del recibo para la casi totalidad de contribuyentes.

La negociación sobre el IBI fue uno de los temas de discusión política fundamentales del pasado otoño en el Ayuntamiento. Sánchez Mato intentó en un principio dotar de cierto carácter progresivo a este impuesto (es decir, vincularlo de algún modo a la renta del contribuyente, pese a que es un tributo fijado al valor de la vivienda). Pero, forzado a ello por el PSOE (que prometió en campaña una bajada del IBI), terminó por aceptar que el recibo bajara para todos los propietarios de viviendas.

Sánchez Mato intentó compensar ese descenso (finalmente, del 7%, unos 25 euros para el recibo medio) con una subida para los inmuebles de uso no residencial (comercios, oficinas, hoteles, estadios, etcétera) de mayor valor catastral (es decir, para los empresarios a los que supone con mayores recursos). El PSOE se lo impidió en el pleno de septiembre, alegando que esos empresarios pueden estar atravesando dificultades económicas, y son los que presuntamente más empleo generan).

Pero finalmente Sánchez Mato se salió con la suya: el recibo bajó para todas las viviendas (lo que supuso una caída de recaudación de 9,8 millones, a los que se sumaron 3,8 millones más por una nueva bonificación para los organismos públicos de investigación), pero subió para 6.184 inmuebles no residenciales (el 0,31%), incrementando la recaudación en 49 millones. En cualquier caso, el pleno aprobó (también contra el criterio de Sánchez Mato) profundizar en la rebaja del tipo del IBI en 2017, 2018 y 2019, hasta llegar al mínimo legal (0,4%); eso se traducirá previsiblemente en nuevas caídas del recibo en los próximos años, que se sumarán en 22 barrios al afecto de la revisión de valores catastrales.

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